¿Qué es un Trastorno Alimenticio?

No peses tu autoestima…
Lo que en verdad vale es lo que existe dentro de ti

Los trastornos alimenticios son manifestaciones extremas de una variedad de preocupaciones por el peso y la comida experimentados por mujeres y hombres. Éstos incluyen la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el comer compulsivamente. Todos éstos son problemas emocionales serios que pueden llegar a tener consecuencias mortales. 

La Anorexia Nerviosa se caracteriza principalmente por la auto-inanición (auto-negarse las comidas) y la pérdida excesiva de peso.
Los síntomas incluyen los siguientes:

  • Una preocupación constante por mantener un peso corporal bajo. Usualmente 15% menos del peso normal que se mide de acuerdo a la estatura y edad de la persona.
  • Un miedo intenso hacia el aumento de peso y la obesidad..
  • Una imagen corporal distorsionada.
  • La pérdida de tres períodos menstruales consecutivos (amenorrea).
  • Una preocupación extrema por el peso y la figura.

La Bulimia Nerviosa se caracteriza principalmente por periodos en los cuales uno come demasiado (atascarse), seguidos por purgas. Frecuentemente estos atasques se hacen en forma secreta.
Los síntomas incluyen los siguientes:

  • Episodios repetitivos de atasques y purga.
  • Una pérdida de control durante los atasques.
  • Purgarse tras los atasques (por vómito auto-inducido, utilización de laxantes, pastillas de dieta, diuréticos, ejercicio excesivo o ayunos).
  • “Estar a dieta” frecuentemente.
  • Una preocupación extrema por el peso y la figura.

El comer Compulsivamente se caracteriza principalmente por periodos de voracidad impulsiva o el comer sin parar. No hay purgas pero sí ayunos esporádicos o dietas repetitivas. El peso puede variar de normal a discreto, moderado o a obesidad severa.

¿Cómo se desarrolla un trastorno alimenticio?

Los trastornos alimenticios pueden desarrollarse a través de la combinación de condiciones psicológicas, interpersonales y sociales. Sentimientos inadecuados, depresión, ansiedad, soledad, así como problemas familiares y de relaciones personales pueden contribuir al desarrollo de estos trastornos. La idealización obsesiva de nuestra cultura por la delgadez y el “cuerpo perfecto”, también es un factor contribuyente a los trastornos alimenticios.

Una vez iniciados, los trastornos alimenticios tienden a auto-perpetuarse. El hacer dietas, atascarse y purgarse son métodos emocionales que utilizan algunas personas para manejar emociones dolorosas y para sentirse en control de sus vidas personales. A su vez, estas conductas deterioran la salud física, el auto-estima, la capacidad y el control.